
· DUELO AMOROSO · ESTRÉS · ANSIEDAD · AUTOESTIMA · PÉRDIDAS · TRAUMA · DEPRESIÓN · RELACIONES DISFUNCIONALES · CRISIS EXISTENCIALES · DESMOTIVACIÓN · TRISTEZA CONSTANTE · PASIVIDAD · FALTA DE CONCENTRACIÓN · DESESPERANZA
Terapia individual
La vida es una escuela para la que nadie nos preparó. Y como en todo aprendizaje, el error, la incomodidad y el conflicto no son señales de que algo está mal, sino parte esencial del crecimiento.
Pero vivimos en una sociedad que idolatra la razón y evita la vulnerabilidad.
Por eso aprendimos a anestesiarnos frente al malestar, a evitar lo que duele, a intentar controlarlo todo… y ese control tiene un precio: la desconexión contigo misma/o.
Tu malestar no es un fallo, es un mensaje, una llamada, una brújula que intenta mostrarte un camino más honesto contigo misma/o.
No estás en este mundo para cumplir expectativas ajenas.
Estás aquí para ser tú.
Todas/os cargamos con un “argumento familiar”: mandatos invisibles que nos dicen qué deberíamos hacer, cómo vivir, quién “tendríamos” que ser. Voces que, sin darnos cuenta, pueden dominar nuestro comportamiento y alejarnos de nuestra verdad.
Pero debajo de todo eso sigue estando tu proyecto de vida, lo que te mueve de verdad. La terapia es un espacio para escuchar tu propia voz, para cuestionarte, y para construir un argumento propio: más coherente, más libre y más fiel a quien realmente eres.
No. La terapia no es solo para quienes atraviesan una crisis o han vivido un trauma. Muchas personas deciden comenzar porque desean conocerse mejor, comprender sus emociones y resolver ciertos problemas en su vida para tomar decisiones con mayor claridad y cultivar una vida más consciente.
Hacer terapia es un acto de cuidado personal, no una señal de debilidad.
No es necesario forzar nada, ni hablar de lo que no quieras, ni hacer nada que no sientas. No se trata de revolver el pasado para salir peor, sino de comprender cómo ciertas experiencias siguen resonando en tu presente. Sanar no es revivir el dolor, sino transformarlo.
Sé que no es fácil hablar de lo que te duele con alguien que no conoces. Pero si algo en tu interior te está pidiendo un cambio, una comprensión más profunda o simplemente crees que te vendría bien un espacio donde poder expresarte con libertad y sentirte orientada/o en lo que te preocupa, tal vez valga la pena probar algunas sesiones.
A veces, dar ese primer paso puede traerte un gran alivio.
Quiere decir que cada persona es única y requiere un enfoque terapéutico personalizado, porque cada camino es distinto, y lo que funciona para una persona, puede no funcionar para otra.
Por eso, integro diversos enfoques terapéuticos —psicológicos, filosóficos, científicos y milenarios— que se adaptan a tu momento, tus necesidades y tu forma de transitar el proceso.
La intención es simple pero profunda: que salgas de cada sesión con más conciencia de la que traías al entrar.
Ya que no vienes a terapia para encajar en un molde ni en un conjunto de teorías, sino para desarrollar una mirada más consciente, aprender de tus dificultades, transitar el dolor con sabiduría y avanzar hacia una vida más significativa y auténtica.
En la primera sesión te recomendaré la frecuencia que mejor se ajuste a tu momento (suele ser semanal o quincenal), pero serás tú quien decida el ritmo y la regularidad de tu proceso terapéutico.
Si estás interesada/o, puedes escribirme para agendar una cita. Será un primer encuentro para conocernos, que puedas contarme qué te trae a terapia y explicarte mi enfoque, para ver si este acompañamiento es lo que estás buscando.
Aporte: 60€ /sesión
Modalidad: online o presencial en Barcelona
«No estás en este mundo para seguir guiones ajenos, sino para escribir tu propia historia.»
Paola Borlini | Psicoterapia Integral
«Un buen terapeuta es como un buen sastre: en lugar de ajustar a la persona para que encaje en un molde,
crea un traje a su medida y semejanza.»
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Sobre mi
Desde 2013 acompaño a personas, de forma presencial y online, que atraviesan momentos de estrés, ansiedad, dependencia afectiva, duelos y crisis vitales.
En la terapia individual, el proceso se centra en el autoconocimiento y la conciencia, creando un espacio cuidado donde la palabra va más allá del análisis racional y da lugar a la reflexión y la autoobservación, facilitando la comprensión del propio malestar y la recuperación de dirección interna.
Paralelamente, diseño y facilito intervenciones grupales y psicoeducativas
(psicoterapia grupal), adaptadas a cada contexto, que integran cuerpo, mente, emoción y conciencia a través de metodologías psicocorporales, en ámbitos privados, institucionales y comunitarios. En estos espacios acompaño procesos emocionales y psicosociales con personas que atraviesan situaciones de alta complejidad y vulnerabilidad, en complementariedad con modelos clínicos existentes y desde una perspectiva de género, intercultural e interseccional.
Mi forma de acompañar parte de una convicción sencilla: cuando la conciencia se amplía y el malestar puede ser comprendido, se abren nuevas posibilidades de elección, coherencia y sentido en la vida.
LA FILOSOFÍA QUE INSPIRA CADA
PROCESO TERAPÉUTICO
Vivimos en una sociedad alocada, sostenida sobre mandatos rígidos y bases frágiles. No creo en la queja compulsiva ni en culpar al mundo, sino en asumir la responsabilidad de lo que hacemos con lo que nos pasa. A veces esperamos que algo externo nos haga florecer, pero la vida no te dará nada por lo que tú no apuestes, ni te regalará aquello por lo que no te esfuerces o impulses en esa dirección.
Acomodarte a la incomodidad, normalizar lo que te daña o aferrarte a lo que conoces puede debilitar tu fuerza interior. Transitar tu propio camino —ese que tiene corazón— es un acto de valentía. La vida no es fácil; habrá momentos donde se derrumben los apoyos que antes te sostenían, y tendrás que aprender a sostenerte por ti misma/o.
Es tiempo de dejar los miedos y las fantasías. De poner los pies en la tierra, ser realistas y despertar la sabiduría interior para estar bien encaminadas/os en la vida.
Madurar implica vivir con conciencia, algo que requiere tiempo, presencia y práctica. En una era marcada por la inmediatez, donde la autoobservación es cada vez más escasa, detenernos a reflexionar sobre lo que nos ocurre por dentro se vuelve esencial para reconectar con nuestra esencia en medio de tanto ruido.
Gran parte del malestar emocional nace de la desconexión con la naturaleza, interna y externa. El entorno urbano puede aumentar significativamente los niveles de ansiedad y depresión. Volver a conectar con lo natural nos ayuda a restablecer el equilibrio y la calma interior.
La vida no es una meta fija, sino un proceso de cambio constante. Cultivar una actitud de aprendiz nos mantiene humildes y abiertas/os al crecimiento, a nuevas formas de ver y de vivir, cultivando el equilibrio emocional y mental que tanto necesitamos.
El autoconocimiento y la salud no están separados del contexto.
Cuando estamos en un entorno adecuado, nuestro sistema nervioso se relaja, el cuerpo se siente seguro y la mente procesa mejor la información. Nuestra percepción se vuelve más clara y estamos en mejores condiciones para encaminarnos hacia el bienestar.
El entorno —en su sentido más amplio: emocional, relacional, sociocultural así como experiencias vitales y estilo de vida, — puede calmarnos y nutrirnos, o bien generar el efecto contrario.
Cuando el contexto es desfavorable, aumenta nuestra vulnerabilidad al estrés, pueden aparecer rasgos depresivos o ansiosos, se dificulta la autorregulación emocional, se debilita el sistema inmune y se reactivan heridas o traumas tempranos. Por eso, elegir o construir entornos que te abracen, te respeten y te sostengan, no es un lujo: es parte esencial de tu salud y tu cuidado.
La mente es la fábrica de nuestra realidad y puede ser una cárcel o una puerta abierta. Una mente rígida nos limita; una mente libre, creativa y consciente nos permite adaptarnos al cambio constante de la vida, crecer y actuar con sabiduría.
Es necesario cuestionar los modelos impuestos de salud, felicidad, amor y normalidad, y ejercer nuestro derecho a decidir cómo queremos vivir. Asumir esa responsabilidad nos abre la puerta a una libertad genuina, desde donde podemos construir una vida más coherente con quienes realmente somos.
Vivimos en la sociedad del cansancio, donde todo corre y casi nada se habita.
Padecemos cronopatía, “la enfermedad del tiempo”: sentimos que el tiempo se nos escapa, que no cumplimos con las expectativas y con la presión constante de que a cierta edad ya deberíamos haber alcanzado ciertos hitos.
En medio de esta aceleración por saber, sanar, conseguir o resolver, olvidamos que somos como las plantas: una semilla no se convierte en árbol de un día para otro. El crecimiento personal es un proceso de maduración que no entiende de prisas, necesitamos tiempo, cuidado y presencia para echar raíces y florecer.
En un mundo que premia las apariencias, ser tú misma/o es un acto valiente. La autenticidad no se construye afuera, sino escuchando tu interior, reconociendo tu valor más allá de las máscaras y aprendiendo a habitarte desde lo que verdaderamente eres.
Vivimos en la sociedad de la fragilidad: nos frustramos cuando no obtenemos resultados inmediatos, queremos acertar a la primera y toleramos cada vez menos la tristeza, el miedo o el malestar. Tenemos una terrible dificultad para pasarlo mal. Sin embargo, la vida —a veces— es difícil y cursa con dolor.
Los aprendizajes más profundos nacen justamente de aprender a transitar la inseguridad con confianza, la incomodidad con presencia, y el miedo con coraje y ternura.
La adversidad, lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una gran maestra. Si en lugar de evitarla elegimos atravesarla con consciencia, nos brinda la oportunidad de fortalecernos, transformarnos y afrontar la vida con mayor resiliencia y sabiduría.
Construir una autoestima sólida implica reconocer que muchas veces caminamos con cadenas invisibles: ideas heredadas de no ser suficientes. La autoestima no es perfección, es aprender a habitar tus debilidades y fortalezas con amor y confianza, aceptarte en quien eres mientras sigues creciendo hacia quien puedes llegar a ser.
Nuestra cultura occidental ha legitimado casi exclusivamente el saber académico, imponiendo una única forma de entender el mundo. Sin embargo, cada cultura, tradición y experiencia contiene su propia sabiduría, riqueza y sentido.
Reconocer otros modos de ser, saber y hacer es un acto de respeto y apertura, que nos invita a construir una mirada más integradora, diversa y humana de la existencia.
Pensar no es lo mismo que observar cómo pensamos. Nuestro estado mental influye directamente en nuestro bienestar y en cómo transitamos la vida. Una mente consciente nos permite traer claridad a lo que sentimos, pensamos y hacemos. Es una aliada poderosa para tomar decisiones con sabiduría y responder a la vida desde un lugar más equilibrado y presente.
Ser feliz implica estar en paz con nuestro mundo interior. Podemos sentir tristeza y, aun así, experimentar felicidad, porque la felicidad no es un estado emocional, sino un estado de conciencia. Una conciencia que se expande cuando elegimos estar presentes y vivir en sintonía con nosotras/os mismas/os.
La espiritualidad es una dimensión esencial del ser humano, tan importante como la biológica, la psíquica o la social. Todas están entrelazadas y se influyen mutuamente, cada una aportando algo valioso al conjunto.
«Lejos de limitarse a lo religioso, la espiritualidad tiene que ver con nuestra experiencia interior más profunda, con la necesidad de dar sentido a las propias acciones y a la propia existencia, lo que significa ser responsables en nuestra vida, poseer un sistema de valores que la vertebre y dirija, centrarse en algo más que va más allá de una/o misma/o, independientemente de que seamos creyentes o no.» (López Fernández, 2017).
Es una construcción personal y dinámica, que evoluciona con el tiempo y las experiencias. No se basa en dogmas, sino en cultivar una conexión auténtica contigo misma/o y con lo que te rodea: tus vínculos, tu comunidad, la naturaleza y con aquello que es con lo significativo para ti y le da sentido a tu camino. Es una forma de habitar el mundo con presencia, consciencia y empatía.
No hay un único camino ni una fórmula fija: cada persona descubre su forma de trascendencia, desde su sensibilidad y su momento vital.
Para crecer, madurar y sanar es necesario atravesar fases de oscuridad y desesperanza. Es en esos momentos donde comienza tu aprendizaje de vida. Este proceso no es lineal: implica cometer errores, transitar distintas etapas y explorar nuevos territorios. La vida es un acto creativo, y en la creatividad el error es el elemento esencial y fundamental para corregir, mejorar y encontrarte a ti misma/o.
Conozca todas las teorías,
Domine todas las técnicas,
pero al tocar un alma humana
sea apenas otra alma humana
Carl JUNG
Colaboraciones
Si formas parte de una institución o eres una persona interesada en implementar acciones terapéuticas adaptadas a su contexto, con el propósito de facilitar experiencias que emocionen, conecten y fomenten el bienestar integral, me encantará colaborar contigo. Todas las propuestas pueden adaptarse a formatos online, semipresenciales o presenciales.
PROPUESTAS INTEGRATIVAS
Sesiones psicoterapéuticas diseñadas para facilitar experiencias de integración profunda, trabajando la dimensión corporal, emocional, mental y espiritual, en un entorno cuidado que favorece una vivencia terapéutica compartida y transformadora.
Diseñadas para brindar información clara y herramientas prácticas sobre temas como ansiedad, estrés, autoestima, salud menstrual, entre otros. Cada propuesta se adapta a las necesidades e intereses del grupo.
Si deseas incluir el trabajo corporal en tu formación o programa educativo, la psicodanza integrativa es una herramienta que une cuerpo, emoción, mente y conciencia. Es una propuesta innovadora de terapia corporal, orientada al autoconocimiento, el desarrollo personal y la reconexión con lo esencial.
Acompañamiento terapéutico cercano, sensible y personalizado, con una mirada integrativa, que respeta y acoge la singularidad de cada proceso.
Si te interesa colaborar, estaré encantada de conversar y explorar cómo puedo contribuir al desarrollo y al bienestar de tu proyecto. Será un placer tender puentes que acompañen procesos de transformación y cuidado.
PROPUESTAS INTEGRATIVAS
Otros paradigmas de salud
La cosmovisión es la forma particular que tiene una cultura de percibir, interpretar y comprender la relación consigo misma, con los demás, con el entorno y con el universo. A través del Tzolkin, un sistema sagrado que integra profundos conocimientos astrológicos, los mayas desarrollaron un análisis detallado de la personalidad y el camino vital de cada persona.
Este saber ancestral se refleja en la carta natal maya, una interpretación profunda de las energías astrológicas mayas asociadas a la fecha de nacimiento de cada persona. En ella, el conocimiento milenario de la cosmovisión maya se entrelaza con enfoques contemporáneos sobre la salud mental, permitiendo una comprensión integradora, profunda y significativa del ser.
Es importante señalar que no se trata de un método predictivo ni de un horóscopo convencional. La civilización maya destacó por sus aportes en astronomía, matemáticas y ciencia, dejando un legado de sabiduría que sigue inspirándonos hasta hoy. Este conocimiento nos invita a construir una relación más equilibrada, armónica y consciente con nosotras/os mismas/os y con la vida.
Si este enfoque resuena contigo y te gustaría saber más sobre cómo obtener tu Carta Natal Maya, aquí te dejo toda la información
Las Flores de Bach son una terapia complementaria basada en 38 esencias florales, desarrolladas por el médico inglés Edward Bach en el siglo XX. Estas esencias son una herramienta eficaz para la autorregulación emocional, promoviendo una transformación interna que ayuda a aliviar el estrés, reducir la ansiedad y apoyar a quienes enfrentan cuadros depresivos. Además, facilitan el autoconocimiento, fortalecen la resiliencia emocional y mejoran la capacidad para afrontar los desafíos cotidianos desde una perspectiva más serena y equilibrada.
Complementar un proceso terapéutico con Flores de Bach no solo contribuye al bienestar emocional, sino que también fomenta una conexión más profunda contigo misma/o, fortaleciendo la confianza y la calma necesarias para transitar una vida más plena y consciente.
Para las personas que están realizando un proceso terapéutico conmigo, las flores de Bach están disponibles como complemento sin coste adicional, siempre que así lo deseen. Es totalmente opcional.
Durante siglos, las mujeres fuimos excluidas de la medicina, y nuestros cuerpos quedaron relegados al silencio y al desconocimiento. La menstruación fue envuelta en mitos y estigmas, vista como algo impuro o debilitante, y reducida a una simple función reproductiva. Esta mirada limitada no solo ha impactado nuestra autoestima y la forma en que nos relacionamos con nuestros cuerpos, sino que también ha generado una profunda desconexión con nuestros ritmos internos, y con la medicina que habita en nosotras.
El ciclo menstrual es un proceso natural, saludable y profundamente transformador, esencial para nuestro equilibrio y empoderamiento. Comprenderlo nos permite regular estados emocionales como la ansiedad, el estrés o la tristeza, y nos ayuda a fortalecer la autoestima, la autoconfianza y la capacidad de habitarnos con mayor conciencia. Es también una herramienta de autoconocimiento que nos invita a vivir con más presencia, alineadas con nuestros tiempos internos.
En distintas partes del mundo, cada vez más mujeres estamos recordando la sabiduría de nuestra naturaleza cíclica, y en ella encontramos una fuente de claridad, fuerza y sentido profundo. Al cuestionar los estigmas heredados y volver a conectar con nuestros ritmos, empezamos a habitar una forma más libre, viva y auténtica de ser nosotras mismas. Recuperamos nuestra creatividad, intuición y poder interior, no como algo que debemos buscar afuera, sino como un saber que siempre estuvo dentro.
Si sientes el llamado a reconectar con tu ciclo menstrual y tu sabiduría corporal, estoy aquí para acompañarte. Escríbeme y te comparto los detalles.
Vivimos en un mundo que nos exige demasiado, donde el estrés, el cansancio y las emociones contenidas se acumulan en el cuerpo. Nos desconectamos de nosotras/os mismas/os, apagamos el fuego de nuestra pasión y nos dejamos arrastrar por la rutina.
La psicodanza nos invita a recuperar lo que hemos olvidado: que el cuerpo tiene una sabiduría propia. Esta metodología es un puente que conecta cuerpo, emoción, mente y estados profundos de conciencia, para soltar lo que pesa y potenciar nuestro bienestar.
A través del poder curativo de la música, la danza y la energía grupal, liberamos tensiones, armonizamos nuestro estado interno y encontramos un espacio donde sentirnos vivas, auténticas y en sintonía con nosotras mismas.
Es una propuesta innovadora de terapia corporal. El diseño mismo de la sesión está concebido para acompañarte hacia un estado de conexión, renovación y equilibrio. Cada encuentro es una experiencia de autoconocimiento, pensada para ayudarte a salir de la historia de no ser suficiente, regular el estrés, la ansiedad, conectar con la alegría y fortalecer tu confianza, mientras construyes la mujer que deseas ser, sin culpa ni exigencias.
Más allá de los testimonios
Elijo no incluir testimonios porque podrían generar una percepción sesgada, influir en tu expectativa sobre la terapia o predisponerte a una valoración positiva.
Cada proceso terapéutico es único, y lo esencial es que encuentres a la persona con la que te sientas verdaderamente acompañada/o en tu camino. Puedes tomar una sesión para sentir cómo resuenas conmigo y con el estilo de terapia que propongo, y así formar tu propia opinión. Cada proceso personal es único, y lo que funciona para una persona no necesariamente será lo más adecuado para otra.

¡Te espero al otro lado!
El único órgano de contacto
con la existencia es la aceptación, el amor.
Simone Weil

"Hacia un concepto de salud más humanizado, cercano e integrativo"
Trayectoria profesional
Amplia experiencia en psicoterapia individual y grupal.
Desde 2016, imparto programas grupales en los Puntos de Información y Atención a las Mujeres del Ayuntamiento de Barcelona (PIAD), centrados en autoestima y autocuidado, psicodanza y gestión de la ansiedad y del estrés.
Entre 2021 y 2025, he participado en un proceso psicoterapéutico grupal basado en metodologías psicocorporales, dirigido a mujeres migradas con malestar físico y emocional significativo, caracterizado por sintomatología ansiosa y depresiva, somatizaciones y predominio de estrés postraumático, con diagnóstico clínico.